Sueños

Sueños

Has lanzado la peonza. Gira, gira y gira ¡No dejes que se detenga! Es el primer paso hacia tu libertad. Tu libertad y confianza las cuales anhelas desde hace tanto, tanto tiempo. Siempre has sido una persona super adictiva. Y es contra lo que te toca luchar. Te toca luchar contra tu propia mente. Fuiste una larva. Un pringoso y blandito gusano que vivía encerrado por cohibirse la libertad. Ahora, tu pequeño gusano que ha estado encerrado durante años en la cárcel de la no-libertad, pugna y se debate por salir de su recubrimiento de seda y sentir, por fin, lo que es batir las alas sin que nadie, ni nada le impida nunca más volver a lo que nunca fue, a lo que siempre soñó. Libertad… qué somos sin la libertad… Qué somos realmente más que la libertad soñada. Somos nuestros sueños. Aléjate de quien te despierte. Corre de tus pesadillas. No dejes que te agarren. Pues soñar, es ver valor en el futuro. Ver encuentro en lo perdido. No tengas pesadillas. No dejes que te agarren. Sus manos un tanto enjutas. De eso que son famélicas. Te susurran al oído «Date la vuelta, amor mío». Te miran al oído. Te dicen que los amas. «No puedes irte, amado. Ya estás enganchado». Las tinieblas te persiguen. Eso es tu Yin Feng. «No podrás vivir sin mí. No podrás darme de lado. En tu vida yo estaré, por siempre jamás, a tu lado». Tú agonía te martiriza, ya es el final de tu vida. «Ya para lo que queda, disfruta de mi compañía». Lleva en una mano una guadaña, y en la otra un reloj. «Vamos, que el tiempo se acaba, este es tu último día». Todo lo que quisiste, todo lo que no fuiste, te arrepentiste ¡Por qué coño no lo hiciste! No es hora de arrepentirse. Dios no perdona a los tristes. Te jodes mi amor, te jodes mi vida. Tú oportunidad la tuviste mientras vivías.

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