Reseña Distancia de Rescate de Samanta Schweblin

Reseña Distancia de Rescate de Samanta Schweblin

Cuando terminé de leer Distancia de Rescate de Samanta Schweblin, pensé: en 124 páginas se cuestiona de todo. Pareciera ser que las obras que intentan tratar múltiples temáticas no son más que una gran ensalada de sabores que no se terminan de paladear. No es este el caso. Luego de cabecearlo un poco, logré entender cómo la breve novela aborda estas problemáticas sin caer en la superficialidad. La clave es la siguiente: ecofeminismo. En ese concepto radica la crítica de Schweblin. 

La novela desbloquea una nueva voz narrativa. Es una voz múltiple que nos lleva desde el tiempo narrativo hasta el tiempo narrado como un búmeran. Un diálogo entre personajes que luego nos damos cuenta de que no es más que un delirio. La voz de David, que más adelante terminaremos de entender como una ilusión de Amanda en su estado febril, guía el relato de la protagonista hacia lo importante. «Eso no es lo importante», repite la voz cuando se aleja del meollo. ¿Qué es lo relevante al reconstruir un relato? ¿Cuál es el núcleo con el que nuestra consciencia se obsesiona hasta el punto de eludirlo? 

Iniciamos el texto sin entender lo que está sucediendo, pero en vez de frustrarnos, la narración solo logra absorbernos e incitarnos a continuar la lectura para saber lo que pasa. La narradora juega con nuestra tara millenial más profunda: la inmediatez. No somos capaces de esperar, nos envolvemos en el misterio que construye la voz narrativa. Gracias a la inquietante figura de David, la misteriosa casa verde y el constante nerviosismo de Clara, el relato consigue crear intriga en torno a una situación aparentemente simple: una intoxicación por productos agroquímicos. 

La novela se construye a partir de dos temáticas principales: los cuidados de la maternidad y los efectos negativos del agrocapitalismo. La historia se desarrolla en un pueblo rural dedicado a las plantaciones de soja, un tipo de agricultura que a nivel socio-ecológico está produciendo consecuencias devastadoras en la Argentina rural. En medio de este espacio conflictivo e inseguro, dos madres jóvenes ⎯Clara y Amanda⎯ forjan una comunidad entre ellas, unidas por la necesidad de proteger a sus hijos ante cualquier amenaza. Amanda constantemente calcula la distancia de recate con Nina: «Ahora mismo estoy calculando cuánto tardaría en salir corriendo del coche y llegar hasta Nina si ella corriera de pronto hasta la pileta y se tirara. Lo llamo «distancia de rescate», así llamo a esa distancia variable que me separa de mi hija (…)». Un hilo firme a veces más largo, a veces más corto, pero que las mantiene atadas. Un vínculo que se ve amenazado por el espacio vulnerado que las rodea. 

Entonces, ¿qué es lo importante? Entender que son las madres quienes se sacrifican por los cuidados de sus hijos y las que toman las decisiones fundamentales en la crianza, aunque luego les pesen de por vida. Los padres de los niños son figuras ausentes, lo que aportan al relato es justamente dejar en evidencia su falta de involucramiento en la crianza. ¿Es acaso esta ausencia una representación del territorio sin ley? Es en este punto donde sucede el vínculo, donde ocurre lo importante: así como nuestros cuerpos femeninos son dispuestos a cuidar de manera constante y desgastante, y se nos exige como mujeres una maternidad ciega, entregada y compleja; la tierra es ultrajada, explotada y maltratada por este sistema que no tiene reglas ni leyes que la protejan. Un terreno de nadie que se destruye en silencio bajo el sistema capitalista patriarcal. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entrada anterior Lo contrario a la soledad
Entrada siguiente Salir de la balsa, habitar el museo